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cabras de siete, de seis y de dos años, y un cabritillo de cuatro meses, quese colocaron en la escuela real Veterimaria de Alfort. Estas cabras tienen seme- janza con las de Jaubert en la forma, que esla mis- ma y en el pelo igualmente largo y poblado, que les cuelga hasta muy abajo, y en tener el vello junto al pellejo; pero en lo general son mas pe- queñas, y el pelo y vello aunque finos, su eo- lor es moreno, que es menos estimado; sin em- bargo, se podrá tal vez hacer blanquear el vello, y aun tambien destinar á ciertas telas del mismo color suyo, como se hace con los vellones de los merinos negros aplicados á vestidos que no hay necesidad teñir, siendo útil é interesante su in- troduccion en cualquiera de estos dos casos.
Mr. de Beauceles ha hecho traer al jardin del rey, en Paris, un macho análogo á las cabras de la importacion de Jaubert, y su largo pelo es par- te blanco y parte moreno. A su llegada apenas te- nia un poco de vello, que era blanco y fino; y se aseguraba provenir del jardin de la compañía in- glesa de las Indias Orientales, en Calcuta, y que habia nacido de una cabra del Tibet.
Siendo esto asi, se prueba que esta casta se ha propagado en diversas partes de la Asia, bien distantes las unas de las otras, y que si hay alguna diferencia entre ellas, ya sea en la configuracion, ya en la finura del vello, no merece particular consideracion. Asi es que la descripcion hecha de la cabra de la importacion de Jaubert es absolu- tamente semejante á la de Samuel Turner, que ha viajado al Liber.
Para fundar esperanzas ciertas de toda la uti- lidad que se podrá sacar de la introduccion de las cabras con vello de cachemira, es menester


