61 tras fábricas de modo que consutnamos en ellas nuestras lanast Y mabufacturadas estas ¿qué salidales darémos? Esta es la imayor dificultad en el estado presente en que se hallan todas las naciones y prin- cipalmente nuestras Américas. Pero se podrán sen- tar dos principios infalibles: primero, y repetido mil veces ya en este escrito, el quitar á los extrange- ros la finura de sus lanas y la regeneracion de su ganado para que fabriquen menos paños finos. Se- gundo el hacerlos nosotros tan perfectos y acaba- dos en todo como los suyos y tan baratos; de suer- te que los compradores de sus paños vinieran en gran parte á serlo de los nuestros; con la ventaja de la mayor duracion y consistencia de nuestras manufacturas, sin mezcla de lana extrangera. Una vez acreditados los paños españoles serian busca- dos indispensablemente; y por una consecuencia forzosa nuestros” fabricantes, sin que nadie se lo mandara, fomentarian sus telares, y muchos que dejaron de existir volverian á su sér,
¿ Y como conseguiremos hacer paños tan per- fectos y bien acabados como los extrangeros? Es- tudiando y aprendiendo el oficio por todos prin- cipios, como han hecho ellos con la idea que han realizado, de dar la ley en el pais donde tene- mos la primera y mejor materia? ¿Y como los po- dremos dar tan baratos? abasteciendo el reyno de modo que la mano de obra en todos los oficios, ba- je mucho del subido precio que le hace tener la carestía de los víveres y otras causas: concedien- do algunas franquicias y prerogativas, no solo á los dueños de las fábricas, sino tambien 4 todos los oficiales y empleados en ellas; ya fuese enel pago de contribuciones; ya en la baja de precio en“ciertos artículos de su consumo; ya en algu-


