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E ron varias enfermedades que las desacreditaron é impidieron su fomento;. porque efectivamente disminuyeron en talla y gordura”, asemejándose en esta parte á las del pais. Los propietarios que experimentaron la mortandad de su ganado, reem- plazaron la perta con ganados del pais; de modo que se confundieron las dos castas con semejante mezcla sin método ni discrecion, y la pura bas- tardeo: de dónde cundió la opinion de que las merinas no«eran propias al suelo y clima de la Francia: la opinion ocasionó el desprecio, de que se siguió la falta de fornento.
Sin embargo, las experiencias hechas por Dau- benton y sus escritos, demostraron al gobierno y álos particulares la posibilidad y facilidad de criar y conservar en Francia ganados lanares fi- nos, y la absoluta necesidad de verificarlo para el aumento de la subsistencia y felicidad del rey- no: que para ello era indispensable huir del mé- todo antiguo y nocivo de encerrar los ganados todas las noches en ranchos bajos é infestos, y adoptar los medios sugeridos por la ilustracion y experiencias hechas respecto á los pastos, cebos de invierno, localidad y situacion del ganado y otras particularidades, que deberian estar al al- cance de unos buenos pastores.
Con efecto publicó Daubenton un gran nú-
mero de memorias sobre los conocimientos que se deben tener para dirigir una ganadería, y so- bre las lanas de Francia', comparadas con las ex- trangeras; y tuvo la satisfaccion de ver antes de su muerte adoptados sus principios por los hombres mas ilustrados, y aumentarse los gana- dos tanto de casta pura como mestizos; y ha- cer entrar al gobierno en sus miras para acele-
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