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»y cuatto millones de francos antes de la revo- »lucion) que expendia al año en la compra de »lanas de España.”
Toda la dificultad estaba en criar en Fran- cia ganados tan hermosos como los de España, que produjesen lanas iguales y fabricar paños 1gual- mente finos.
Consultó pues. 4 Daubenton el citado Tru- daine sobre las observaciones que habia hecho en las castas mestizas. Con este motivo el gobler- no hizo llevar sucesivamente carneros y obejas del Rosellon, de Flandes, Inglaterra, moruecos del Thibet y de España. Daubenton puso todo es- te ganado en una ganadería que estableció en Borgoña cerca de Montbart en un canton un poco montuoso, y de consiguiente propio á la produccion de lanas finas.
El ganado estuvo al raso todo el año dia
y noche, y logró el mejor resultado, de que dió parte á la Academia. Echó los moruecos de la mejor lana á las obejas, cuya lana la mitad era pelo; para juzgar por estos extremos de la lana del morueco respecto de la de la obeja: y se sor- rendió al ver nacer una cria de lana sumamente fina. Mantuvo dichas castas sin mezclarlas para conocer su diferencia entre sí: las mezcló igual- mente todas para ver la influencia de las unas en las otras; y por estas experiencias seguidas con toda precaucion y sin equivocaciones, consiguió tener lanas tan finas como las de España, é hi- zo fabricar paños en 1783 con lanas lavadas en la misma res, y sacó paños mas suaves y tan delicados como los de España de primera cali- dad: y se observó que la lana mejorada y na- turalizada tenia mas nervio que la española, y
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