en ten. ON Prin- mo que IS Serra» a casta Se con- mejante 1 pocos quantas que los l CADEZAS y Eduar- ido otras n Enri- manera corto ES" idquirido jeron de
llenasen a e.
stria lanar
manario de
TA
GD las dehesas de Extremadura, se sacasen con abundancia para los reynos extraños, surtiesen de lana fina á nuestras fábricas, y se extragese ya entónces tambien para las extrangeras(1).
Aun mas descaminada es todavía la opinion del maestro Gil Gonzalez Dávi- la, quien asegura que las primeras ovejas merinas vinieron de Inglaterra á España en tiempo del rey D. Enrique tercero, que casó en el año de 1394 con Doña Cata- lina, hija del duque de Alencastre. Lo cierto es, que antes habia traido el rey D. Pedro de Castilla carneros y ovejas finas de Africa para encastar con las nues- tras y mejorar sus lanas: operacion que renovó mucho despues el cardenal Cisne- ros(2). Desde entónces no se encuentran
mas noticias de que se hayan introducido
(1) Capmany, qúestiones críticas, fel. 8 y 9- (2) Memoria sobre la industria lanar del rey- no de Sevilla ya citada,


