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nde que si no conseguimos iguales y UN aun superiores ventajas, debe atri- lia buirse este daño á la ignorancia de ó nuestros mismos fabricantes, a la 2) ico falta de personas y máquinas que se emplean en el trabajo de nues- lA tras fábricas, y todo esto á ciertos da principios que hasta ahora han en- ma torpecido los progresos de la indus- myen Ñ a tria española, y de los que trata ¡me: el sabio autor de la Educacion po- su pa- OS ed pular, parte segunda del apéndice, Ja$ discurso preliminar sobre las fá- p una pe bricas. ue los PEA o:: | No faltará quien diga, que si gate,: Ñ se aumentasen tanto nuestras fa- nan
nonat--: 11101 a á cada arroba de lana, ni los portes y otros
gastos que sufren los extrangeros, tanto quando conducen Áá sus fábricas la lana,
nstos: pues como quando nos la envian manufacturada.


