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to y mejora de sus lanas: esforcémonos en perfeccionar las nuestras estantes y bastas: cerremos la puerta á las continuas extrac- ciones que se hacen de nuestras razas fi- nas(1); y no demos lugar á que se nos acabe el comercio casi exclusivo de un género, que manufacturado en la penín- sula nos llenaría de prosperidad y de ri-
quezas, y haria hasta cierto punto depen-
(1)>La extraccion de ganado fino no está prohibida por sola la consideracion de que se afi. nen las lanas en otros paises: han influido tam- bien, y merecen la mayor atencion, la existencia y progresos de nuestras fábricas, que en falta de economía, de operarios y otros artículos, solo han hallado apoyo en la abundancia de las primeras materias ¿ Qué podríamos esperar de aquellas, si las lanas escaseasen, y su importe fuese tanto como el de los géneros manufacturados en otras potencias?” Estas son las palabras del Señor Pele= grin, diputado en las Cortes generales y extraor- dinarias.
Véase el tomo 5.2 del diario de Cortes.
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