(52) ducen en el dia la mitad de las lanas fi- nas que se consumen en sus fabricas de paños, y esperan los suecos que dentro de poco tiempo no han de necesitar comprar nada de los extrangeros.
Con el mismo objeto de perfeccionar sus ganados lanares obtuvo permiso el go- bierno de Dinamarca para sacar de Espa- ña en el año de 1797 trescientas cabezas merinas, las que en efecto fueron condu- cidas y colocadas en un sitio cercano á Copenhague. Este rebaño se componia de reses escogidas en las cabañas del Escorial, Guadalupe, Paular, Infantado, Muro ó Montarco, y Negrete, todas leonesas y de las mas acreditadas por la excelente cali- dad de sus lanas.
Iguales esfuerzos han hecho tambien los holandeses para adquirir nuestras ove- jas merinas, conservarlas en sus pais, y mejorar por este medio las suyas. Desde
el año de 1789, en que el holandes
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