(10) nos extrañas el fruto de nuestras minas, y el de las producciones mas«preciosas de nuestro fértil suelo. Bien persuadidos estaban de esta verdad nuestros buenos escri- tores de economía politica, Marti- nez de la Mata y D. Sancho de Moncada, y á pesar de las tinie- blas de su tiempo, en asunto tan importante no discurrieron con tan- ta grosería.“No son los gastos su- pérfluos(dice el primero) los que consumen á España, sino los gas- tos de manufacturas extrangeras; porque con ellas sale de nuestro pais el dinero, que sl se invirtiese en las mismas fabricadas en Espa- ña, daría ocupacion y grande uti-
lidad a los españoles”: y asegura
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